Pan para mayo

*Fomentar el hábito del ahorro es una prioridad

Los proverbios y refranes que se usan en las diferentes culturas son la mejor manera de sintetizar sucesos que a lo largo de la historia han dejado una enseñanza. La célebre frase, “Guarda pan para mayo”, una de las expresiones más usadas en Perú y que alude a la previsión, encaja muy bien en los tiempos actuales en que la pandemia del covid -19 nos obliga a recurrir a lo que hemos guardado o ahorrado.

Cuando nos referimos al ahorro, hablamos de la acumulación de dinero de forma regular. Una clave básica para lograrlo es gastar menos de lo que se gana y aunque parece obvio, mucha gente no lo hace. En el balance mensual una de las pesas siempre está más inclinada que otra y no siempre la del ingreso es la que más se favorece.

Las circunstancias han demostrado que, un por ciento significativo de familias en el país no está en condiciones de afrontar una contingencia como la actual. El desempleo, la pobreza, el confinamiento e incluso la falta de hábitos financieros ha perjudicado notablemente la estabilidad económica en las familias peruanas.

A diferencia de lo que se piensa, los que menos ingresos tienen están más obligados a sacar el máximo provecho a sus recursos, para tener una mejor calidad de vida. La nueva normalidad nos obliga a cambiar los hábitos y ello supone establecer pequeñas metas, porque una persona que empieza a guardar dinero está comenzando a construir su futuro.

Si hay que reducir gastos, se recomienda optimizar aquellos que sean esenciales. Por ejemplo, llevar almuerzo al trabajo en lugar de ir a un menú o despertar más temprano para desplazarse en bicicleta y no en taxi.

El ejercicio del ahorro debe ser adecuado a la realidad de cada persona, pues solo de esa forma uno decide qué porcentaje del sueldo puede ser ahorrado, según el ritmo de gastos y estilo de vida.

A continuación, algunos consejos para reducir gastos:

  • Ponte metas a corto plazo, el ahorro es más eficiente cuando se planifica con pequeños horizontes temporales, ello no significa dejar de ahorrar a largo plazo.
  • Antes de comenzar cada mes, realiza un presupuesto en el que aparezcan detallados tus ingresos y todos los gastos (fijos y variables).
  • A principios de mes, guarda una pequeña cantidad de dinero.
  • Compra en establecimientos económicos.
  • Calcula el precio de las cosas en función de tus horas de trabajo.
  • Establece prioridades de compra sobre cómo quieres gastar tu dinero.

Estas sencillas reglas te ayudarán ahorrar para no gastar más dinero del necesario, lo esencial es desarrollar una serie de hábitos sin salirse del presupuesto previsto, planificando correctamente las compras y estableciendo criterios objetivos que permitan: “Guardar pan para mayo”.